Incidiendo en lo que ayer y en otras ocasiones comentaba sobre el ¡No va más! del BUND y en general de los bonos alemanes y yanquis, traigo un gráfico compuesto de la cotización del BUND y nuestra prima de riesgo país.
A simple vista parece una cotización: la del BUND a la que le hayamos representado una especie de media.
Ahora os tomáis un poco de tiempo repasando el gráfico e intentáis que él os hable.
Deberíais estar aún contemplando el gráfico y aventurando qué pueda estar ocurriendo. Si alguien aún no se ha dado cuenta con el título de esta entrada, la curva trazada en color naranja y la escala interior corresponde a la prima de riesgo del estado español.
Aún debierais de tomaros unos segundos más viendo qué puede tener de raro.
¿Lo habéis visto ya? Se trata de un retrato del miedo. Se trata de una instantánea de la gran manipulación a la que hemos sido sometidos... Y mira que Pedro (BF) nos la ha dicho infinidad de veces: "España no es un PIIG". La verdad es que el tiempo que lo cura todo, además pone a cada uno en su sitio y las cosas en su lugar... Y en ello estamos, recolocándonos en nuestro lugar.
Volved a darle otra ojeada al gráfico, si queréis, porque nuestra prima de riesgo ha ido paralela a las fluctuaciones del BUND-bono alemán (siento no tener un gráfico de la rentabilidad del bono alemán a 10 años, pero este de arriba sirve para expresar lo que ha ocurrido) hasta principios de julio. ¿Qué sentido tiene eso? Si el BUND sube nuestro bono debiera subir paralelamente y la representación de nuestra prima de riesgo tender a ser una línea horizontal o con una ligera inclinación. En cambio, vemos que si el BUND sube, nuestra prima de riesgo también sube. Se palpaba hasta julio una evolución normal en nuestra prima de riesgo debida a la desconfianza, pero a partir de julio todo cambió.
Aceptemos que había o que hay desconfianza hacia España y su futuro. Si el BUND sube, su rentabilidad baja y en consecuencia, suponiendo una cotización constante del bono español, nuestra prima de riesgo subiría. Se puede inferir que el gráfico no miente hasta julio, pero había otro factor en juego: El aprovechamiento de Alemania y USA de esta situación (me estoy refiriendo también al resto de países periféricos). Como había miedo, mucho miedo, pues jugaron con él porque así se beneficiaban. Es fantástico para un país emitir deuda cuya rentabilidad este por debajo de la inflación. La deuda yanqui y alemana está por debajo de la inflación respectiva. La desconfianza la aliñaron con grandes dosis de pánico de modo que ya se les está tornando indigesta esa ensalada. En julio comienzan a jugar de lo lindo con el pánico y aún así (y con la medidas tomadas en nuestro país y la compra en el mercado secundario de nuestra deuda por parte del BCE y algo por parte de China) conseguimos ir a la contra de la evolución del BUND, siendo a mitad de agosto cuando conseguimos corregir de manera ostensible tal situación. Desde principios de octubre la guerra ha sido total. Es el "Jodete tú para salvarme yo". Tú somos nosotros (y Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y algún país más de la UE) y yo es Alemania y USA. Sembraron todo el pánico que pudieron y en noviembre llevaron la cotización del BUND a máximos consiguiendo que unos días después nuestra prima de riesgo llegase a máximos también.
He cambiado de párrafo porque en lo recién descrito en el anterior reside el gran fallo de Alemania y USA, por lo menos en lo que toca a España y posiblemente al resto de países PIIG. Las rentabilidades de sus bonos son y eran insostenibles por miseriosas. Se han pasado tantos pueblos que esos máximos sólo pueden ser aguantados con grandes dosis de terror. La reacción humana ante muchos estímulos no obedece a una escala lineal, sino que es logarítmica, así pasa con el dolor, la percepción del brillo, de los sonidos, del gusto, etc. Generalmente, para doblar el resultado se precisan 6 decibelios más de estímulo. Si el miedo, como parte humana que es, obedece de algún modo como el resto de percepciones humanas (Hay algunas que no lo hacen) a ser representado en dB (decibelios), pues Alemania y USA se encuentran imposibilitados para aumentarlo dado que para doblar el miedo requieren un millón de veces más estímulo y no tienen dinero suficiente para provocarlo. Lo podrían hacer mediante una guerra bestial de consecuencias incalculables, pero ya se han quedado sin maniobra y mantener los niveles actuales de miedo genera relajamiento y un gasto energético terrible sin que lo puedan aprovechar más.
Bueno, pues diciembre está manifestando eso, el relajamiento de la sensación de miedo. Ya quisieran en Alemania y USA aumentar el pánico, pero ya no pueden. Ya no percibimos igual el miedo que quieren transmitirnos y ya no pueden subir casi las cotizaciones de sus bonos, relajando, además, nuestra prima de riesgo. El ¡No va más! se ha alcanzado. Vivimos los coletazos finales de sus maniobras de pánico o el inicio de un cataclismo mundial provocado por el hombre, y como todos tenemos bien arraigado el instinto de supervivencia a este malestar, a este salvajismo en los mercados le queda lo que al tren en campanilla. La aniquilación no va a llegar.
Supongo, deseo y espero que en breve nuestra prima de riesgo país baje de los 240 y que las cotizaciones de los bonos alemanes y yanquis comiencen la senda bajista reponiendo rentabilidades por encima de la inflación que tengan, y que en un plazo corto (hasta unos dos años) las restablezcan entre un 2% y un 2,5% por encima de la inflación, pues esa es la media histórica y todo lo demás son argumentos para aterrorizarnos.
De momento y desde diciembre, tenemos una clarisima diververgencia con la voluntad alemana y yanqui. Esa divergencia es debida a nosotros mismo y a que el mundo comienza a dejar de tener miedo. En consecuencia las bolsas serán alcistas y recibirán el transvase del dinero que salga de los bonos. Los mandamases del mundo saben esto y echan más leña al fuego intentando mantener su chollo mientras les dure. Cuando estén preparados no habrá oro que valga un pimiento, por más que se empeñen en preconizarlo a los cuatro vientos. Cuando ese momento llegue tendrán todos los papelitos en su poder. Ellos, ruede como ruede cada situación, consiguen hacerse con todo el pastel.
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Es emocionante estar en la cresta de la ola, así que voy a poner los pies en el suelo y a tirar la tabla de surf, no vaya a ser que se me suba a la cabeza.
ResponderSuprimirNo entiendo la subasta de hoy en la que se ha reducido en más de 300 puntos básicos la rentabilidad respecto de la anterior subasta. Aquí hay gato encerrado. Quizá sea esto un giro de verdad de los mercados como venía anunciando últimamente.
Si se confirma, en una temporada pondré los gráficos que lo anticipaban. Porque los hay.