Ya, por fin, parece que quiera ceder. Los argumentos del miedo ya no dan tanto susto les gustaría y ese triple techo ha sido muy efectivo. La evolución de la cotización hasta los 140 puntos ha sido lenta y desesperante, pero todo llega.
No cabe más presión al alza y los últimos objetivos alcistas ya han sido atacados y ligeramente sobrepasados (aún cabe un desplazamiento al alza del medidor de la directriz roja que proporcionaría un objetivo en 141,80, pero eso supondría mucho gasto en pánico y ese gasto quizá ya no les recompense). Tenemos una expansiva alcista con pronóstico hacia los 122 y una directriz (la verde de trazo continuo) que comparte el mismo medidor y el mismo primer objetivo de caída. En ambos casos cabe desplazar el medidor a máximos y tendríamos un objetivo unos 0,70 puntos más alto que el dibujado.
Quizá sea el momento de tomar posiciones bajistas cada vez que su cotización repunte. Dicho de otro modo: Nos ponemos cortos y cerramos la posición en cada posible rebote para retomarla nuevamente un poco más arriba, o sea, que los rebotes los aprovecharemos para abrir cada posición bajista.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Si esta entrada tiene más de 3 días tu comentario será moderado, así sabré que has escrito. De otro modo quizá me pasase desapercibido.