martes, 27 de noviembre de 2012


Opinión personal sobre los datos expuestos

 

 

Me pregunta un amigo si podría dar una opinión personal a los datos expuestos. Por supuesto, aquí, entre nosotros, no me importa errar públicamente:

 

1.-NO creo que España vaya a ser capaz de hacer un ajuste tan duro de la estructura administrativa/política pública.
Dados los datos reales del 2012 (superiores al 4% del PIB que había previsto), es posible que en el bienio 2012/2013 se alcance el 9,5/10% (en vez del 12% previsto por la CE).
Lo que no deja de ser una cifra histórica, se mire como se mire, con la que se obtendría que el coste macroeconómico de dicha estructura administrativo/política pública fuera semejante a la existente en el 2003, antes de la plaga maldita de los siete años de burbujeante vida prestada alegre y confiada.
Ello significaría que el mayor aporte de la demanda interna del 2013 aumentaría en más del 1% la evolución prevista del PIB (*).
Todo lo que me equivoque respecto a mi pesimismo (como ya me ocurrió en el 2012), no será sino positivo para la economía española.

2.-Pero es que, paralelamente, me cuesta creer que las exportaciones vayan a dar el salto que prevén los analistas del sector financiero español (AEB, BBVA, SAN), y limitaría su ascenso al ya fuerte crecimiento que prevé la CE y el FMI.
Y ello significaría que el menor aporte de la demanda externa del 2013 reduciría en más del 1% la evolución prevista del PIB (*).

3.-Consecuentemente, las evoluciones por mí previstas de los dos componentes señalados, en principio serían neutrales en sus efectos sobre la evolución prevista del PIB (*).

4.-Sin embargo dicha distinta evolución sí tendría consecuencias sobre los demás componentes del PIB, y sobre las variables básicas macroeconómicas:
a) Sobre el no cumplimiento del objetivo del déficit público del 2013. En principio, ello no debe causar mayor problema, pues la propia CE ya ha expresado su disposición a ampliar el calendario de dichos objetivos.

b) Pero sí puede tener consecuencias sobre el coste financiero de la deuda, y/o tener que aceptar exigencias de aplazamiento sobre puntos que considero inaceptables (reducción de la carga fiscal de los ciudadanos, y recorte de los costes sociales por parte de las empresas).
c) Y, consecuentemente, sí puede tener consecuencias sobre la evolución de los componentes privados de la demanda interna, lo que podría significar la reducción sobre la evolución prevista del PIB, de manera que no viéramos todavía aumentos anuales en las evoluciones trimestrales (a pesar de que sí veríamos en todo caso crecimientos intertrimestrales, como opina la mayoría de las previsiones existentes).

 
(*) Insisto en que no tengo todavía una previsión inicial sobre la evolución en el 2013 del (de)crecimiento del PIB.

1.-Sigo considerando necesario saber previamente.
*El grado de cumplimiento de los objetivos macroeconómicos comprometidos con nuestros socios europeos. Y, dentro del mismo, muy especialmente la reducción final del gasto en consumo público (despejando la incógnita del grado de cumplimiento de las CCAA).
*Dicho grado de cumplimiento afectará
.) directamente al coste financiero a pagar sobre nuestra deuda pública (previsto en los PGE 2013 en €38.590M, el 3,6% del PIB),
.)e indirectamente a la mejora de la confianza de los mercados mayoristas y financieros, repercutiendo en EL mayor problema real de nuestra economía: la falta de liquidez (muy especialmente en los sectores privados); y al grado de aseguramiento de restos de recursos internos no demandados por el sector público.
*Finalmente es muy importante saber el déficit final de nuestra balanza de cuenta corriente, que nos va a indicar hasta qué punto podemos esperar que en el 2013 consigamos un dato de equilibrio en nuestra necesidad de capitales foráneos (excluyendo los movimientos del Banco de España como agente del BCE).

2.-El consenso de analistas tiene cuatro grandes grupos:
*las entidades oficiales nacionales e internacionales (Gobierno, Banco de España, CE, FMI),
*las entidades financieras nacionales (AEB, BBVA y SAN),
*los diversos paneles privados (no menosprecien los realizados por Ernst&Young y PwC, que suelen ser sorprendentemente precisos, al incluir las opiniones de las grandes corporaciones),
*las entidades privadas internacionales (que, salvo casos muy concretos –como el BankAmerica/MerrillLynch- suelen tener intereses propios muy condicionantes).

 
3.-A pesar de lo señalado en el punto 1, aceptando que el consenso actual ya está mucho más concentrado en parámetros concretos para este año 2012, y teniendo en cuenta lo dicho en mis opiniones previas, llego a estas conclusiones:

* Me atrevo a prever un (de)crecimiento para el conjunto del año 2013 que sea entre el -0,8% y el -1%. Ello significará que ya en el 2013 habrá trimestres con crecimiento positivo intertrimestral (a partir del tercero), y, posiblemente, también un trimestre con crecimiento interanual (el cuarto). (Para mejor poder comparar, recuerdo que en enero del 2012 preví que el crecimiento iba a ser -1,5/-1,7%, para mejorarlo en mayo a -1,2/-1,4%)

* Además, preveo que el déficit público en el 2013 será 4,5/5% del PIB (sin contar el coste del rescate bancario), lo que significaría una reducción real del 50% del déficit público en dos años (sobre el 9,4% del 2011), a pesar de haber sufrido decrecimiento económico en los dos años. (Para mejor comparar, recuerdo que en enero preví un déficit del -7,3%, que he mantenido todo el año ... aunque no por ello, he estado acertado en los diversos componentes, que se han compensado los unos con los otros). 

*Sí preveo que en el 2013 lograremos superávit en nuestra balanza comercial de bienes y servicios, y una balanza de cuenta corriente equilibrada (en vez del déficit del 3,5% del PIB del 2011). (Para mejor comparar, recuerdo que desde enero preví y mantuve todo el año equilibrio en la balanza comercial de bienes y servicios; respecto al previsto déficit de la balanza de cuenta corriente, empecé el año previendo el 2,25% del PIB, para mejorarlo en mayo al 2% del PIB)  

*Respecto al empleo, es evidente que España en su conjunto no será capaz de crear empleo. Aunque sigan aumentando los expatriados (por parte de las corporaciones exportadoras), los empleados por cuenta propia (autónomos), y los empresarios con empleados (pymes), y a pesar del aumento del empleo interno de las entidades y sectores exportadores (todos ellos ya empezaron a crecer en el 2012) … no creo que se puedan compensar los cientos de miles de empleados públicos recortados (que calculo en los 450.000 hasta finales del 2013), además del coleteo de la explosión de la burbuja inmobiliaria, y las necesarias restructuraciones en sectores como el bancario, mediático, y transporte.
Aunque, si adaptáramos medidas semejantes a las existentes en otros países, es muy posible que nos ocurra como en ellos, es decir, una bajada oficial del número de parados debido al incremento de los mini jobs, trabajos sociales, y a tiempo parcial.    


 
Saludos,
PD-Por la presente autorizo, a quien así lo desee, a usar/copiar/transcribir/distribuir este informe

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