domingo, 14 de febrero de 2016

Grave empeoramiento de las expectativas económicas




 

Grave empeoramiento de las expectativas económicas de los españoles

 

 

A todo el mundo nos han enseñado que 2+2=4
Y, por supuesto, los economistas tradicionales afirman categóricamente que 2+2=4

 PERO

Desde el siglo XX, y cada año con más certidumbre,
*el desarrollo de la ciencia psicológica
*la generalización de la información
*y el mundo global
Nos han enseñado que 2+2 no tiene por qué ser 4

 
La realidad es que, en efecto, 2+2 tienda a ser 4
*pero hay individuos (y los mercados son conjuntos de individuos y/o instituciones compuestas de individuos) y momentos en los que 2+2 esté en la fase de ser 0
*y hay individuos (y los mercados son conjuntos de individuos y/o instituciones compuestas de individuos) o momentos en los que 2+2 esté en la fase de ser 8

De ahí la importancia del análisis de la confianza, de las expectativas, y de las encuestas para saber en qué momento de la tendencia estamos para poder afirmar cuánto es 2+2

En la economía hay un factor muy importante que influye en la medición de dicha tendencia en cada momento...
Y ese factor es doble:
la CONFIANZA de los individuos físicos y/o jurídicos
y las EXPECTATIVAS de dichos individuos físicos y/o jurídicos




1.-Economic sentiment indicator
http://ec.europa.eu/eurostat/tgm/table.do?tab=table&init=1&language=en&pcode=teibs010&plugin=1

Short Description: The Economic Sentiment Indicator (ESI) is a composite indicator made up of five sectoral confidence indicators with different weights: Industrial confidence indicator, Services confidence indicator, Consumer confidence indicator, Construction confidence indicator Retail trade confidence indicator. Confidence indicators are arithmetic means of seasonally adjusted balances of answers to a selection of questions closely related to the reference variable they are supposed to track (e.g. industrial production for the industrial confidence indicator). Surveys are defined within the Joint Harmonised EU Programme of Business and Consumer Surveys. The economic sentiment indicator (ESI) is calculated as an index with mean value of 100 and standard deviation of 10 over a fixed standardised sample period. Data are compiled according to the Statistical classification of economic activities in the European Community, (NACE Rev. 2). Source: DG ECFIN
Como podemos observar, el índice compuesto ESI de España ha descendido fuertemente en enero2016 (al peor nivel desde febrero2015)
A pesar de que las expectativas de los agentes siguen siendo positivas, en enero se observa una corrección negativa en todos los componentes tanto de la confianza industrial como de los consumidores: ambos indicadores redujeron su brecha respecto a promedios pre crisis.
Tras alcanzar su máximo histórico en diciembre, la confianza del consumidor disminuyó con fuerza este mes (6,3 puntos hasta los -0,9 puntos) pero logró mantenerse por encima de los niveles pre crisis (Gráfico 1). De forma similar, la confianza industrial se redujo en 4,3 puntos (hasta el -1,3), y moderó su brecha respecto a su media pre crisis (Gráfico 2).
 
Deterioro generalizado de la confianza de los hogares
Las expectativas de los consumidores sobre la situación económica general (-11,8 puntos) y sobre su situación financiera (-5,8 puntos) explican la mayor parte del deterioro de la confianza (contribución conjunta: -4,4 puntos).
Por orden de magnitud le siguieron el deterioro en las perspectivas sobre el ahorro y el desempleo en los próximos 12 meses (-4,4 y 3,5 puntos, respectivamente), que restaron otros 2 puntos a la evolución apuntada.

Todos los componentes de la confianza industrial se corrigen a la baja
***La cartera de pedidos de la industria retrocedió 6,2 puntos (incluida la cartera de pedidos de exportaciones) contribuyendo negativamente a la confianza industrial en 2,1 puntos.
***Las expectativas de producción futura cayeron notablemente este mes (-5,8 puntos)
y
***Los inventarios de productos terminados aumentaron en 1,1 puntos
... drenando 1,9 y 0,4 puntos a la confianza industrial respectivamente
https://www.bbvaresearch.com/wp-content/uploads/2016/01/Flash_Confianza_Ene16.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

2 .- Barómetro de empresas El País
 
El Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para Negocios —que se llevó a cabo entre finales de diciembre de 2015 y principios de enero de 2016— señala que, aunque se mantiene cierto optimismo empresarial sobre el futuro y los niveles de confianza registrados en la anterior edición (en julio del año pasado) se consolidan, la inquietud se agrava ante la falta de un Gobierno estable y las perspectivas de una travesía del desierto demasiado larga.

 

2.1.-Las empresas contienen el aliento ante la incertidumbre

http://economia.elpais.com/economia/2016/01/29/actualidad/1454072122_383995.html


 

 
El cambio en las expectativas ha sido dramático.
Antes del día de las elecciones, el 59% de las 294 empresas encuestadas afirmó creer que el resultado no tendría efectos significativos en la situación económica. Solo 1 de cada 4 pensaba que la situación salida de los comicios iba a empeorar las perspectivas económicas, mientras que un 10% consideraba que el efecto sería positivo.
Pero las Cortes que salieron de las urnas el 20-D no solo están mucho más fragmentadas que las salientes (con 13 partidos parlamentarios); la confusa negociación —o, más bien, falta de ella— que ha seguido a las elecciones, con declaraciones grandilocuentes, líneas rojas que dejan de serlo a las 24 horas y la negativa de los líderes de los dos partidos más votados (Rajoy en el PP y Pedro Sánchez en el PSOE) a someterse a la investidura sin que antes su rival haya sido derrotado dan la impresión de un país ingobernable.
Dos de cada tres directivos creen que la situación tras las elecciones perjudicará a la economía española Cuando se volvió a preguntar a los empresarios, más de 2 de cada 3 (68%) afirmaron que esta situación tendrá efectos negativos en la economía, especialmente en la inversión y en la rentabilidad de las empresas.



La opinión que tienen los empresarios catalanes de las consecuencias del proceso en sus negocios no es muy distinta que la de sus colegas del resto de España. Un 22% de las firmas catalanas encuestadas consideran que la situación política de la región tiene un efecto pernicioso sobre sus negocios, la cuarta comunidad autónoma con más votos negativos después de Madrid, Aragón y Canarias. Esta situación podría cambiar si el nuevo Gobierno catalán redobla sus esfuerzos para avanzar en el desafío soberanista, pero las últimas señales llegadas de Barcelona apuntan en la dirección contraria: en su primera entrevista, Puigdemont admitió "no tener fuerza suficiente" para la independencia, y el jueves la portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, reconoció que cualquier intento de independencia deberá volver a pasar por las urnas, al contrario que lo inicialmente proclamado por el Ejecutivo soberanista.


Por otro lado, solo uno de cada tres considera que la inestabilidad política tendrá efectos en el empleo y en la facturación de sus propias firmas.

 
En todo caso, las primeras corrientes de inestabilidad han servido para agitar el optimismo empresarial. Si en julio de 2015 un 2% de los directivos pensaba que la situación económica iba a empeorar, seis meses después esa cifra ha pasado al 4%. No es un cambio impresionante, pero tampoco la economía real ha dado señales evidentes de deterioro. El PIB aumentó un 3,2% en 2015, el mejor año desde el inicio de la crisis. Y aunque el crecimiento se ha ralentizado en la segunda mitad del año, no es suficiente como para convencer a los directivos de que la crisis vuelve a estar en la puerta.
Tanto es así que, por ahora, los planes de futuro de los empresarios no se han visto modificados drásticamente. Si en julio del año pasado un 65% de los directivos pretendían aumentar la inversión, esa cifra se ha mantenido y hasta aumentado en esta edición: un 69%. A ese optimismo ayuda que, pese a la primera subida de tipos de interés de la Reserva Federal estadounidense en nueve años, el BCE ha anunciado a través de su presidente, Mario Draghi, que la política de inyecciones monetarias va a proseguir, por lo que el crédito seguirá siendo barato; y gracias a la lenta reordenación del sector bancario, algo más abundante.

Porque, ahora mismo, más que las idas y venidas de la política española, lo que sigue siendo relevante para el empresariado es el estado de otros factores, como la evolución del turismo internacional, del precio del petróleo o de los tipos de interés. Solo un 27% de los directivos encuestados considera que las medidas del Gobierno tienen un impacto importante en la economía del país. Evidentemente, esa proporción puede cambiar si el Ejecutivo que finalmente sale de las urnas adopta una posición más intervencionista con respecto a la economía en general y las empresas privadas en particular.
 
Y es que, a pesar de los nubarrones en el extranjero, para las empresas españolas lo que hay por ahora son buenas noticias. La debilidad del euro beneficia a las exportaciones (de hecho, más de la mitad de los directivos encuestados cree que las ventas en el extranjero van a aumentar) mientras el precio del petróleo bate récords negativos, una situación inesperada para los encuestados: menos de un 15% de ellos creía que el barril de Brent (el de referencia internacional) bajaría de los 40 dólares en los siguientes meses. Al cierre de esta edición, estaba a 35 dólares. La caída libre del petróleo ha sumergido a los países exportadores en una crisis que, en algunos casos, es grave. Algunos de ellos son grandes consumidores de productos españoles —como Brasil— u origen de turistas que eligen España como destino —como Rusia—. Sin embargo, el efecto positivo de la caída del crudo en una economía netamente dependiente de la energía extranjera como la española compensa todas estas deficiencias.
Mientras, tras años de pesimismo patológico consecuencia del pirotécnico estallido de la burbuja del ladrillo, el 86% de los empresarios del sector inmobiliario cree que la situación va a mejorar durante la primera mitad de 2016. La industria está notando ya un recalentamiento de la demanda que, aunque aún está lejos de las exageraciones del boom, sí permiten respirar a un sector que se veía a sí mismo cadáver.
Además de para el turismo, los últimos seis meses han sido muy buenos para los empresarios tecnológicos y del sector de los servicios y la consultoría. Por el contrario, solo un 10% de los directivos del sector primario consideran que su negocio ha mejorado y la mitad cree que ha ido a peor. Los negocios agropecuario, pesquero y minero están teniendo que enfrentar una caída de precios a nivel global por el frenazo de la demanda en los países emergentes, una mala situación reforzada por el fin de muchas ayudas públicas que hasta ahora le servían de sostén.

 

 

2.2.- Los directivos abren la puerta a más plantilla
http://economia.elpais.com/economia/2016/01/29/actualidad/1454083336_478182.html


Solo un 15% de los empresarios encuestados prevé reducir plantilla durante el primer semestre de 2016, mientras que uno de cada tres pretende aumentarla Por mucho que la situación política y económica haya hecho reaparecer las dudas sobre el futuro de la economía española, el porcentaje de empresas españolas que planea despedir personal NO ha vuelto a niveles previos a la crisis, según el Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para Negocios. Aun así, la cautela predomina en las previsiones de futuro, y en muchos sectores las buenas intenciones pueden tener que revertirse a corto plazo.

 
Los críticos afirman que los datos del desempleo solo reflejan un incremento del trabajo precario. Sin embargo, los datos del Barómetro indican que la destrucción de empleo fijo también se está frenando. Solo un 8% de los encuestados cree que va a reducir su número de empleados fijos (frente al 12% que opinaba lo mismo hace seis meses), y un 29% de los encuestados cree que va a aumentar su número de empleados fijos .
 

Sin embargo, hay algunos nubarrones que pueden empezar a descargar en cualquier momento. La suma de la consolidación del sector y la creciente digitalización sigue siendo una espada de Damocles sobre miles de empleados de banca. La caída en picado de los precios del petróleo ha de obligar al sector energético a adelgazar plantilla, al igual que en el sector primario, donde el bajón de la demanda y los consiguientes precios bajos de las materias básicas hacen insostenibles negocios enteros. De igual manera, el crecimiento espectacular de las ventas por internet, sin duda, seguirá perjudicando a la distribución y comercio minorista.

Por otro lado, el sector de la hostelería sigue optimista, al calor de los buenos datos de 2015: seis de cada diez empresarios turísticos pretenden contratar este semestre. La mayoría de los directivos de la industria de los bienes de consumo y la mitad de los farmacéuticos y de la industria tecnológica opinan igual. Incluso las inmobiliarias se atreven a planear un crecimiento.

Lo que parece evidente es que haya un relativo parón en el primer trimestre porque las empresas esperen contratar personal una vez se hayan disipado las dudas sobre el futuro. Solo la mitad de los empresarios piensan que van a aumentar su producción o facturación durante los primeros seis meses de 2016, especialmente en sectores como el de la hostelería y el sanitario.

Hay dudas crecientes. El 20% de las empresas encuestadas facturó menos que en el semestre anterior, el doble de lo esperado. Y hay más empresas que esperan una caída en la facturación que en el último sondeo. La relación entre facturación y empleo es evidente: el incremento de la cartera de pedidos es el principal motivo por el cual los directivos justifican sus intenciones de contratar.

La mayoría de los encuestados también espera que sus beneficios antes de impuestos crezcan durante 2016, especialmente en el sector servicios. Solo la industria de la distribución está dividida acerca del futuro: un 44% de los empresarios cree que sus rendimientos van a crecer mientras que otro 44% espera que disminuyan. Una incertidumbre reflejo de los márgenes decrecientes del sector por el ascenso del comercio electrónico, entre otros motivos.

En todo caso, todas estas buenas intenciones dependen de una situación económica favorable. Para uno de cada tres encuestados, la buena coyuntura ha sido uno de los motivos que les ha llevado a contratar durante el segundo semestre de 2015. Y para que esto siga siendo así, las incertidumbres acerca del futuro de la economía española y global no deberían agravarse.

 

 

 


2.3.-Expectativas nubladas
(Editorial El País 31enero2016)

De la evolución de la situación económica y política depende que España siga siendo un destino atractivo para las inversiones
Las condiciones en las que se asienta la actividad de las empresas se han deteriorado con el inicio del año.
Lo ha hecho el entorno económico global y la intensa inestabilidad financiera.
Pero también la renovada incertidumbre política en España, como consecuencia de la deriva independentista en Cataluña y la interinidad abierta en la formación de Gobierno en España.

Es el debilitamiento de las economías emergentes el factor que en mayor medida condiciona los planes de cualquier empresa con un mínimo grado de apertura internacional. De ellos, China y Brasil ocupan un lugar destacado. La primera es la segunda economía más importante del mundo y un actor esencial en el comercio y las finanzas globales. Su crecimiento se reduce gradualmente en los dos últimos años al tiempo que irradia episodios de inestabilidad financiera inquietantes, asociados al comportamiento de sus mercados de acciones, a los constantes flujos de salida de capitales y a la consecuente depreciación del tipo de cambio de su moneda.
Brasil, por su parte, es representativa del impacto que ya está teniendo la caída generalizada en los precios de las materias primas, especialmente de los hidrocarburos, y la menor demanda china. Inicia su segundo año de intensa contracción del crecimiento con una no menos preocupante ampliación de sus desequilibrios —la inflación, el déficit y la deuda pública— y una situación política inestable. Es en esta economía donde algunas de las más importantes empresas españolas tienen una parte significativa de su inversión directa en el extranjero y una gran proporción de sus ingresos y beneficios.

La desaceleración de las economías emergentes apenas se compensará con el crecimiento de las avanzadas. Solo la estadounidense crecerá cerca del 3%, con la eurozona haciéndolo en torno al 1,7%. A ello se añade un comienzo de año en los mercados financieros —de acciones, pero también de bonos privados— marcado por la inestabilidad. Nunca antes se perdió tanta riqueza financiera en las Bolsas en un mes de enero. Y la estabilidad financiera global es una de las condiciones necesarias para garantizar el crecimiento económico y el del maltrecho comercio internacional.

A la lógica inquietud de los empresarios españoles por estos episodios se añade la incertidumbre generada por los abiertos en el panorama político doméstico. El mantenimiento de la deriva independentista en Cataluña y las dificultades para conseguir un Gobierno estable en el conjunto del país son factores poco usuales, difíciles de concretar en la formación de expectativas en que las decisiones empresariales se fundamentan.
Con independencia de otros aspectos no menos relevantes, la incertidumbre en el primer caso afecta al 20% del PIB español y a otro tanto de la correspondiente deuda pública (1).

En mayor medida este aspecto es inquietante si se verifican las dificultades para disponer de un Gobierno español que pueda abordarlo, gestionándolo adecuadamente. La prolongación de esos problemas abiertos no solo inhibirá decisiones de inversión de empresarios españoles, sino también de aquellos extranjeros que hasta ahora consideraban la dimensión del mercado español como atractiva, o la estabilidad de su gestión política.
http://economia.elpais.com/economia/2016/01/29/actualidad/1454069892_300819.html

(1)
Sirva de ejemplo el caso de nuestro vecino Portugal
Un país que había conseguido salir del caos económico en el que se encontraba, al alcanzar en el primer semestre 2015 un crecimiento trimestral anualizado del 2% durante la primera mitad del año ... ha tenido un giro brusco en cayendo al 0,2% en la segunda mitad del 2015, gracias a la "progresista" actuación de un Gobierno del que desconfían los mercados internacionales y la Unión Europea.
Este brusco giro económico negativo de la coalición "progresista" ya se nota en el precio que tiene que pagar Portugal para captar los recursos financieros foráneos que necesita. Veamos la evolución del interés del bono 10 años:
... a pesar de que el Banco Central Europeo compra casi todos los bonos soberanos que Portugal emite.
¿Por qué?
El riesgo no se mide por la demanda actual, sino por la marginal. Cuando desaparece el interés de los agentes privados porque el deterioro de las cuentas previsto es demasiado alto, no hay banco central que lo esconda.
--->
... Esperemos que el nuevo Gobierno de España no sea tan "progresista", y permita que los españoles sigan progresando en 2016

 

 

 

 





3.- Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS)

http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/ICC/2016/ICC_01-16_3127.pdf

Introducción: El Indicador mensual de Confianza del Consumidor (ICC) ha sido elaborado en España por el Instituto de Crédito Oficial entre los años 2004 y 2011. Desde noviembre de 2011 el ICC lo elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas a partir de una encuesta realizada por GfK Emer Ad Hoc Research a 1.400 consumidores, muestra que se amplió a 1.510 en septiembre de 2014. El ICC se calcula como media aritmética de los balances de la situación actual de la economía familiar, de la economía española y del empleo, respecto a la que existía hace seis meses, y de las expectativas respectivas para los próximos seis meses. El ICC, como los indicadores de situación actual y de expectativas, puede tomar valores que oscilan entre 0 y 200. Por encima de 100, indica una percepción positiva de los consumidores y por debajo de 100 una percepción negativa. En el siguiente enlace se puede consultar una explicación más detallada del ICC y su metodología: http://www.cis.es/cis/opencms/ES/13_Indicadores/Indicadores/ICC/index.jsp

 

Evolución del ICC desde septiembre2004 a enero2016






El ICC del mes de enero se sitúa en 99,1 puntos


***8,3 puntos por debajo del dato del mes anterior.
Este notable descenso del ICC se produce por una peor valoración de la situación actual, que retrocede 2,8 puntos en este mes y, especialmente, por el fuerte retroceso de las expectativas, -13,9 puntos.

***De esta forma, el ICC se sitúa en estos momentos por debajo de los valores observados durante todo el pasado año a excepción del mes de febrero.

 

Evolución ICC desde enero2015 a enero2016


***En relación al mes de enero del pasado año el descenso es relativamente pequeño (-0,5 puntos); gracias al distinto signo en la evolución de sus dos componentes; el índice de situación actual mantiene un avance de 7,3 puntos que limita en parte la caída de 8,4 puntos que experimenta el índice de expectativas.
En términos porcentuales el perfil de la evolución registrada es muy similar: el ICC desciende un 0,6% como resultado de un crecimiento del 7,9% en la valoración de la situación actual y un descenso del 7,9% en las expectativas.

 
El índice de valoración de la situación actual se sitúa en enero en 92,4 puntos,
***con un descenso de 2,8 puntos en relación al obtenido el pasado mes de diciembre.

 
Esta evolución negativa del indicador es el resultado de una evolución también negativa de todos sus componentes, aunque de diferente intensidad.
*Así, mientras que la evolución de los hogares limita su descenso a la pérdida de 1,1 puntos,
*la valoración de la evolución general de la economía desciende 2,9 puntos
*y la percepción de las posibilidades del mercado de trabajo retrocede hasta 4,5 puntos.



***En relación a los datos de enero de 2015 la evolución sigue siendo positiva
*La valoración de la situación económica del país es hoy 9,2 puntos superior,
*las opciones que ofrece el mercado de trabajo se valoran 3,7 puntos por encima del valor de hace un año y
*la situación en los hogares ha mejorado en 11,2 puntos desde entonces.
Si analizamos los incrementos en términos relativos las diferencias en este mes respecto a los datos absolutos no son muy significativas: desde enero de 2015 la valoración de las posibilidades del mercado de trabajo ha crecido un 4,3%, la valoración de la situación económica general aumenta un 10,3%, mientras que el incremento respecto a la situación de los hogares alcanza el 11,2%.

 

 

 

 

 

4.-Encuestas del Banco de España y BCE (con participación de datos del INE Y Eurostat)

 

4.1.-Indicadores de confianza consumidores España y Eurozona
http://www.bde.es/webbde/es/estadis/infoest/e0301.pdf

 


Puede fácilmente observarse una fuerte bajada en enero de la confianza del consumidor español (aunque permanece por encima de la de enero2015, y superior a la del consumidor europeo)
Sin embargo, la confianza del comercio minorista es estable en enero2016, y muy superior a la de enero2015, y a la del comercio minorista europeo de enero2016

 

 

4.2.- Encuesta de Coyuntura Industral, Industria(ECI) y Construcción (ECC). España y Eurozona (CNAE 2009)




 



Como puede observase, tanto la ECI(a pasado de +2 a -2) como la ECC (ha pasado de -22 a -34) han bajado en enero2016 en España, y ambas tienen signo negativo (es decir, hay más opiniones negativas que positivas)

A pesar de ello, la ECI española sigue menos negativa que la europea (que ha pasado de -2 a -3), mientras la ECC es sensiblemente inferior a la europea (que ha bajado de -9 a -10).

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