sábado, 19 de febrero de 2011

Desahogo del Pedro derrotado ante el Pedro ganador

La vida da tantas vueltas…
El ser humano es tan variado y complejo…
Ayer tomamos una decisión vital difícil.
Cuánto duele sacrificar parte de uno mismo para dar satisfacción a otra parte del ser.


Por un lado, es evidente que una parte de nosotros, especialmente de los que durante muchos años hemos vivido en tantos países y tierras del planeta, hasta el punto de auto convencernos en ser “ciudadanos del mundo", es eminentemente de arraigo local.
Como bien escribe el estimado Miguel de Oriol e Ybarra : “Mientras más envejecemos más nos pesa nuestro arraigo, más apreciamos las distinciones entre las ricas experiencias vividas. Cada uno de cuyos recuerdos compone la ancha biblioteca de nuestros conocimientos. Rechazamos la pérdida de cualquiera de ellos y aspiramos al concierto armónico de todos para la gloriosa y exquisita convivencia de los orgullos que despiertan en las estirpes descendientes: humanidad de hombres y mujeres que rendimos homenaje total al Sembrador de la diversidad, origen de la proporción, norma áurea de la belleza.”


Por otro, somos seres familiares.
Nuestros hijos y nietos forman parte indivisible de nosotros mismos
.
Es cierto que lo llevamos dentro de nosotros mismos, y que están allá donde nosotros estamos.
PERO, la naturaleza misma nos mueve a una proximidad física lo más cercana posible.
La sangre llama y clama a la sangre.
Y ante ello, es inútil querer defenderse numantinamente con argumentos de la mente.
Al final siempre vence
.


Por tercera vez en mi vida me veo forzado a tomar esta decisión.
Y mucho me temo que será la definitiva hasta que mis cenizas se esparzan por mi terreta.


Consecuentemente, les comunico, estimados amigos, que hemos tomado la decisión de mudarnos.
La sangre ha vencido a las sensaciones etéreas y difícilmente expresables.
En abril/mayo será un hecho consumado.
Espero que este acto ayude a calmar esta temporada de malestar y sufrimiento.
Que así sea.


Aunque afirmo que ello no será obstáculo para que, esté donde esté, pueda estar entre vosotros, mis amigos y conocidos anónimos.
Un fuerte abrazo a todos.

2 comentarios:

  1. Entiendo que te subes a la meseta cerca de algún hijo o hija, tal como ya hicistéis en Navidades.

    Mi mujer y yo pensamos que nos retiraremos en la jubilación a Canarias. No por sus playas sino por su clima y la falta de prisas en la población.

    Que os vaya muy bien esta nueva etapa de la vida, que queda sintetizada en este mensaje que has puesto y que contiene una explosión de júbilo, síntoma inequivoco de que las esperanzas han comenzado a realizarse.

    Ánimo que todo te irá mejor.

    ResponderEliminar
  2. Pedro... si eso de los deseos funciona como energía positiva, yo te deseo mucha, mucha suerte en ese futuro que te espera.

    Por fortuna, internet es un espejo que está en el cielo y permite que nos sigamos "viendo" los unos a los otros.

    Por tanto, esta decisión tuya no implica una separación en este mundo virtual. De lo cual me congratulo.

    Mucha suerte.

    ResponderEliminar

Si esta entrada tiene más de 10 días, tu comentario será moderado. Así sabré que has escrito. De otro modo, quizá me pasase desapercibido.